

“La Verdad es lo que debemos practicar, Rectitud es la manera en que debemos vivir, Paz debe ser la marca de nuestra personalidad, y el Amor es nuestra naturaleza”
Sathya Sai Baba
Hace muchos años, Sai Baba dijo: “La política sin principios, la educación sin carácter, la religión sin amor, la ciencia sin humanidad y el comercio sin ética no sólo son inútiles, sino absolutamente peligrosos”. Al observar hoy el estado del mundo en que vivimos, no importa de qué país se trate, vemos qué significativas son estas palabras.
“Los valores de Verdad, Rectitud, Paz, Amor y No violencia son permanentes y eternos, son comunes a todas las personas de todos los lugares, razas y credos. No son algo que necesiten adquirirse de nuevo. Ellos nacen con ustedes, son innatos. No pueden ser enseñados, deben ser comprendidos.
Como están ocultos en su interior, no son conscientes de ellos. De la misma forma en que se ocultan objetos valiosos en cajas de seguridad, dentro de ustedes están las joyas valiosas de los valores humanos. Deben protegerlos apropiadamente. Ellos están cubiertos por las puertas del corazón. Ustedes deben ganar la llave del amor para obtenerlos. Cuando la cerradura del corazón se abre con la llave del amor, las valiosas cualidades de los valores humanos emergen.
Ustedes son la encarnación de la Paz. Por lo tanto, busquen en su interior. Conózcanse a sí mismos. Entonces lo sabrán todo. En lugar de interrogar a otros diciendo “¿quién eres tú?”, pregúntense “¿quién soy yo?”. Comprenderán entonces la verdad. Ustedes son la encarnación de la Verdad, del Amor; de la Rectitud y de la No Violencia. Ustedes son todo, y todo se halla en ustedes. Desarrollen esta amplitud mental. Expandan el amor, no lo contraigan. La unidad puede ser lograda solamente a través de la expansión del amor. Sólo cuando el hombre cultiva el sentimiento de amor, puede haber igualdad.”
“El Amor en la palabra es Verdad.
El Amor en la acción es Rectitud.
El Amor en el pensamiento es Paz".
Cuando la Verdad es puesta en práctica, se convierte en Rectitud. La verdad se expresa en palabras, mientras que la rectitud se expresa en acción. Sin verdad, no hay rectitud.
El hombre reza por la Paz, pero en la medida en que tenga deseos, jamás alcanzará la paz. La mente es la base de los deseos, y deben ponerle un límite. Para alcanzar la paz hay que controlar a la mente.
El cuarto valor humano es el Amor. Éste se ha originado del principio del Atma (el Uno indivisible que se manifestó en muchos). El Amor es la manifestación de la Verdad. Como el Atma, es puro, estable, radiante, sin atributos, sin forma, ancestral, eterno, inmortal y nectarino. Éstas son las nueve cualidades del Amor. El amor no odia a nadie, unifica a todos.
La No violencia es la consecuencia de la comprensión de los otros cuatro valores, es decir, la Verdad, la Rectitud, el Amor y la Paz.
Sin embargo, la enumeración de estos valores como cinco no es correcta: son todas facetas de la misma cualidad humana. Crecen juntos y son interdependientes. No se pueden separar. El amor prospera en la paz, en la ausencia de conflicto, ¿cómo puede uno tener paz cuando se complace con la violencia en el pensamiento, en la palabra y en la acción?”El Amor en la comprensión es No violencia.”
LOS VALORES HUMANOS Y SU RELACIÓN CON LOS CINCO ELEMENTOS
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“El arco iris en el cielo se forma por la dispersión de un único rayo de luz blanca pura por las gotas de lluvia. Simboliza la multiplicidad en la naturaleza causada por el prisma de la mente. La diversidad de los cinco elementos en la creación tiene su origen en la pura Luz Divina interior. La revelación de esta Verdad es Educare”.
- Sathya Sai Baba
Sathya Sai Baba constantemente llama la atención sobre el hecho de que el hombre tiene una fuerte relación con los cinco elementos de la Naturaleza (éter, aire, fuego, agua y tierra). Como parte integral de la naturaleza, el cuerpo humano también está compuesto por los cinco elementos, que están tanto dentro como fuera de él. La creación en su conjunto, incluido el hombre, no es otra cosa que las distintas formas que aparecen y desaparecen gracias a las múltiples combinaciones de estos cinco elementos.
Todo el tiempo intercambiamos estos elementos con la naturaleza. Si ingerimos una comida los elementos que la componen son asimilados al cuerpo, mientras otro tanto regresa de nuevo a la naturaleza a través de la excreción.
A su vez, toda la creación está sustentada por la energía divina del amor. El Uno se convirtió en muchos. Entonces, el amor que sostiene y activa a todos los elementos en el cosmos también sostiene y activa al hombre. Sathya Sai Baba afirma que no sólo la creación está impregnada de amor, sino que el amor es la corriente que subyace al resto de los valores humanos. Si contemplamos la naturaleza, podemos observar que está saturada de estos valores.
Tanto en su forma animada como inanimada, vemos que cada componente del Ecosistema coopera amorosamente entre sí: el mundo mineral sostiene la vida, el vegetal se nutre de éste y del sol, y a su vez alimenta a los animales y a los humanos. Esto es posible porque cada uno sigue su Dharma (acción correcta). Los ejemplos sobran: los planetas siguen su órbita, los animales su instinto, y los vegetales su desarrollo y florecimiento.
El orden resultante del amor y del dharma da como resultado la paz: esto explica por qué la buscamos en la naturaleza. Y cuando vemos que todos sus componentes toman sólo lo que necesitan, comprendemos que está impregnada de no-violencia.
En síntesis, cualquier mirada que vaya más allá de lo material puede observar que los cinco valores son inherentes a los cinco elementos de la naturaleza. Esta relación resulta aun más evidente cuando observamos el estado actual del planeta. Los elementos de la naturaleza fueron diseñados para estar en perfecta armonía y los cinco elementos en el hombre también deberían estarlo. Pero el ser humano ha fallado en lograr este balance dentro de sí mismo al ignorar los cinco valores, y como resultado es responsable del desequilibrio de los cinco elementos en la Naturaleza, que se manifiesta en forma de catástrofes ecológicas. Esta estrecha relación entre los cinco elementos y los cinco valores es la causante del desastre actual, pero también es la clave de la solución. Por eso, en respuesta a la pregunta sobre cómo puede el hombre restaurar este desequilibrio tanto dentro de sí como en la creación entera, Sathya Sai Baba respondió “Sólo puede lograrlo practicando los cinco Valores Humanos”.